Pastoral Universitaria

La aventura comienza.

Primer Encuentro de Universitarios

Ellos son el grano de mostaza que pronto se convertirán en un árbol frondoso.

Promoviendo la Pastoral Universitaria

El encuentro en San Pedro La Laguna fue una buena experiencia.

Análisis y diálogo

El diálogo y el análisis es importante en el conocimiento, transmisión y defensa de la fe.

¡Vamos a Río!

Nuestra Iglesia es joven. Lo demuestran los millones de jovenes que estarán junto al Papa en Río de Janeiro.

domingo, 12 de agosto de 2012

9 preguntas sobre el Año de la Fe

08 August 2012. Almudi.org

El próximo 11 de octubre iniciará el Año de la Fe, convocado por Benedicto XVI. Pero, ¿de qué se trata? ¿qué desea el Santo Padre? ¿qué se puede hacer?
      Respuestas a las preguntas que surgen a dos meses del inicio.

1. ¿Qué es el Año de la Fe?
      El Año de la Fe «es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo» (Porta Fidei, 6).

2. ¿Cuándo inicia y termina?
      Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013.

3. ¿Por qué esas fechas?
      El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La clausura, el 24 de noviembre, será la solemnidad de Cristo Rey

4. ¿Por qué el Papa ha convocado este año?
      «Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas». Por eso, el Papa invita a una «auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo». El objetivo principal de este año es que cada cristiano «pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz siempre con mayor claridad la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo».

5. ¿Qué medios ha señalado el Santo Padre?
      Como expuso en el Motu Proprio Porta Fidei: Intensificar la celebración de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucaristía; dar testimonio de la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos principalmente en el Catecismo.

6. ¿Dónde tendrá lugar?
      Como dijo Benedicto XVI, el alcance será universal. «Tendremos la oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año, las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar públicamente el Credo».

7. ¿Dónde encontrar indicaciones más precisas?
      En una nota publicada por la Congregación para la doctrina de la fe. Ahí se propone, por ejemplo:
− Alentar las peregrinaciones de los fieles a la Sede de Pedro;
− Organizar peregrinaciones, celebraciones y reuniones en los principales Santuarios.
− Realizar simposios, congresos y reuniones que favorezcan el conocimiento de los contenidos de la doctrina de la Iglesia Católica, y mantengan abierto el diálogo entre fe y razón.
− Leer o releer los principales documentos del Concilio Vaticano II.
− Acoger con mayor atención las homilías, catequesis, discursos y otras intervenciones del Santo Padre.
− Promover trasmisiones televisivas o radiofónicas, películas y publicaciones, incluso a nivel popular, accesibles a un público amplio, sobre el tema de la fe.
− Dar a conocer los santos de cada territorio, auténticos testigos de fe.
− Fomentar el aprecio por el patrimonio artístico religioso.
− Preparar y divulgar material de carácter apologético para ayudar a los fieles a resolver sus dudas.
− Eventos catequéticos para jóvenes que transmitan la belleza de la fe.
− Acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia.
− Usar en los colegios el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
− Organizar grupos de lectura del Catecismo y promover su difusión y venta.

8. ¿Qué documentos puedo leer por ahora?
      El motu proprio de Benedicto XVI Porta Fidei; 

9. ¿Dónde puedo obtener más información?
      El sitio web AnnusFidei.va

miércoles, 25 de julio de 2012

EL MATRIMONIO I

Querid@s amig@s. hablaremos hoy del Matrimonio como sacramento.



En primer lugar, vemos el matrimonio como una realidad querida por Dios desde la creación del hombre y elevada por Cristo a la condición de sacramento.

La vocación al matrimonio se inscribe en la naturaleza misma del hombre y la mujer, según salieron de la mano del Creador. El matrimonio no es una institución humana. Sobre el matrimonio se establece la íntima comunidad de vida y amor conyugal fundada por el Creador y provista de leyes propias que no dependen del arbitrio humano.

En Gn 1, 16-28 vemos como el hombre y la mujer son creados simultáneamente y ambos son iguales en dignidad, pues los dos reflejan la imagen de Dios a la que fueron hechos. Se distinguen por la diferencia sexual. Por tanto desde el principio hombre y mujer aparecen como la primera pareja humana. Dios los creó en "pareja". Son creados en relación de uno al otro, de modo que ambos han de formar una unidad superior: una sola carne. Ambos han sido creados para el matrimonio.

Ya en el Nuevo Testamento el Señor mismo asiste a las bodas de Caná y realiza allí, a petición de su Madre, su primer signo. De ésto la Iglesia ha interpretado que Cristo confirma la bondad del matrimonio y que será signo eficaz de Su presencia. Así el matrimonio cristiano viene a ser signo eficaz, sacramento de la alianza de Cristo y de la Iglesia, y puesto que es signo y comunicación de la gracia, el matrimonio entre bautizados es un verdadero sacramento de la Nueva Alianza ( Cfr. CIC can. 1055, 1).

La unidad e indisolubilidad son las propiedades esenciales del matrimonio.

Del "matrimonio de los orígenes" deducimos que la unidad y la indisolubilidad son los elementos específicos del matrimonio.

Los términos bíblicos varón-varona se expresan en singular. Ambos, en su distinción específica están destinados a formar una sola carne. Esto denota que el matrimonio da lugar a una unidad superior; por eso el hombre deja a su padre y a su madre para integrarse en unidad con la mujer y de ésta con el hombre. La unidad matrimonial supera los vínculos de la propia sangre.

Es la unidad de la comunidad de personas que abarca la vida entera de los esposos "de manera que ya no son dos sino una sola carne" (Mt 19,6).

La permanencia del vínculo en la unión hombre-mujer brota de la unidad misma que forma la pareja: se une a su mujer y se hacen los dos una sola carne, un solo ser. Se unen de tal modo que no es posible la ruptura de tal ligamen. La interpretación que hace Cristo de Gn no deja lugar a dudas: lo que ha unido Dios, no lo separe el hombre por que son una sola carne (Mt 19,6).

Nestor  Cujcuy

martes, 17 de julio de 2012

¡Tenemos nueva imágen!



Tanto en nuestro blog como en Facebook, tenemos una nueva imágen.  

Ahora que estás en el blog lo ves, y puedes verlo en nuestro perfil de la red social.

Y... ¡bienvenido a la familia de Universitarios con fe!

jueves, 12 de julio de 2012

JMJ Rio 2013 - Vídeo Promocional

Fuente: www.romereports.com



Falta casi un año para la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro y la organización ha lanzado un vídeo para invitar a todos los jóvenes a participar en la JMJ del 23 al 28 de julio de 2013. 
  
En este tráiler, jóvenes de diferentes países animan a contagiarse de la alegría de la Jornada. También se hace un repaso de los mejores momentos de la historia de las JMJ desde el primer encuentro mundial celebrado en Buenos Aires con Juan Pablo II en 1987 hasta el último en Madrid en agosto de 2011.

martes, 3 de julio de 2012

¿Qué es la Doctrina Social de la Iglesia?

Es una parte la Teología Moral que se ocupa de lo relativo a la vida de los cristianos -y de los hombres en general- en el ámbito de la vida pública, social, cultural, política, deportiva, económica, laboral, empresarial, etc.

¿O sea que la Iglesia dice a cada uno lo que debe hacer en materia política, social, económica...?
No. La Iglesia deja a sus hijos actuar con libertad en todas estas materias que son opinables.  Sin embargo, le ofrece principios y criterios de actuación que le orienten. Desea que puedan desenvolverse con verdadero espíritu cristiano en medio del mundo a la luz de la fe.

El Compendio del Catecismo dice: "La doctrina social de la Iglesia, como desarrollo orgánico de la verdad del Evangelio acerca de la dignidad de la persona humana y sus dimensiones sociales, contiene principios de reflexión, formula criterios de juicio y ofrece normas y orientaciones para la acción." (n. 509)
Dcno. Marvin Mundo

viernes, 29 de junio de 2012

Pedro, primer Papa de la Iglesia

Simón, llamado Pedro, es el Apóstol que Jesus eligió para que fuera la Roca (Cefas) sobre la que Jesús fundaría y edificaría su Iglesia.

A Pedro, el Señor le confìa  toda su potestad sobre toda la Iglesia al entregarle "las llaves del Reino".

Habiendo reparado la triple negación con una sincera profesión de amor, Pedro recibe de Jesús el encargo de pastorar sus ovejas. 

Este es Pedro, la Roca, el hombre al que Cristo confía su Iglesia.  Él fue el primer Papa, el primer pastor de toda la Iglesia. Un digno sucesor suyo es en la actualidad el Papa Benedicto XVI.

El Papa es el obispo de Roma, el perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad de la Iglesia.  Es el Vicario de Cristo, cabeza del colegio de los obisos y pastor de toda la Iglesia. (Cfr. Compendio del Catecismo, 182)

Dcno. Marvin Mundo

martes, 26 de junio de 2012

Vocación: ¿Qué quiere Dios de mí?

Vocación: Del lat. vocatio, llamada; y del verbo vocare, llamar.


Dios sigue llamando a cada hombre a una vocación específica, según sus designios de amor. ¿Te has preguntado para qué te llama a tí?


¿Has sido generos@ al responderle?

¡Ánimo! ¡Sé valiente!
D. Marvin Mundo

jueves, 21 de junio de 2012

¿Quiénes fueron los doce Apóstoles?


Uno de los datos más seguros de la vida de Jesús es que constituyó a un grupo de doce discípulos a  los que denominó los “Doce Apóstoles”. Este grupo estaba formado por hombres que Jesús llamó personalmente, que le acompañan en su misión de instaurar el Reino de Dios, que son testigos de sus palabras, de sus obras y de su resurrección.

El grupo de los Doce aparece en los escritos del Nuevo Testamento como un grupo estable o fijo. Sus nombres son “Simón, a quien le dio el nombre de Pedro; Santiago el de Zebedeo y Juan, el hermano de Santiago, a quienes les dio el nombre de Boanerges, es decir, «hijos del trueno»; Andrés y Felipe, y Bartolomé y Mateo, y Tomás y Santiago el de Alfeo, y Tadeo y Simón Cananeo; y Judas Iscariote, el que le entregó” (Mc 3,16-19). En las listas que aparecen en los otros Evangelios y en Hechos de los Apóstoles, apenas hay variaciones. A Tadeo se le llama Judas, pero no es significativo, pues como se ve, hay varias personas que se llaman de la misma manera —Simón, Santiago— y que se distinguen por el patronímico o por un segundo nombre. Se trata pues de Judas Tadeo. Lo significativo es que en el libro de los Hechos no se hable de la labor evangelizadora de muchos de ellos: señal de que se dispersaron muy pronto y de que, a pesar de eso, la tradición de los nombres de quienes eran los Apóstoles estaba muy firmemente asentada.

San Marcos (3,13-15) dice que Jesús: “subiendo al monte llamó a los que él quiso, y fueron donde él estaba. Y constituyó a doce, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar con potestad de expulsar demonios”. Señala de esa manera la iniciativa de Jesús y la función del grupo de los Doce: estar con él y ser enviados a predicar con la misma potestad que tiene Jesús. Los otros evangelistas —San Mateo (10,1) y San Lucas (6,12-13)— se expresan en tonos parecidos. A lo largo del evangelio se percibe cómo acompañan a Jesús, participan de su misión y reciben una enseñanza particular. Los evangelistas no esconden que  muchas veces no entienden las palabras del Señor y que le  abandonaron en el momento de la prueba. Pero señalan también la confianza renovada que les otorga Jesucristo.

Es muy significativo que el número de los elegidos sea Doce. Este número remite a las doce tribus de Israel (cfr Mt 19,28; Lc 22,30; etc.), y no a otros números comunes en el tiempo —los miembros del Sanedrin eran 71, los miembros del Consejo en Qumrán 15 ó 16 y los miembros adultos necesarios para el culto en la sinagoga, 10—, por lo que parece claro que se señala de esta manera que Jesús no quiere restaurar el reino de Israel (Hch 1,6) —sobre la base de la tierra, el culto y el pueblo— sino instaurar el Reino de Dios sobre la tierra. A ello apunta también el hecho de que, antes de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, Matías ocupe el lugar que Judas Iscariote y complete el número de los doce (Hch 1,26).

BIBLIOGRAFÍA: J. GNILKA, Jesús de Nazaret, Herder, Barcelona 1993; A. PUIG, Jesús. Una biografía, Destino, Barcelona 2005; G. SEGALLA, Panoramas del Nuevo Testamento, Verbo Divino, Estella 2004.

Textos elaborados por un equipo de profesores de Teología de la Universidad de Navarra dirigidos por Francisco Varo.

lunes, 18 de junio de 2012

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús

"...uno de los soldados le atravesó el costado con la lanza, y en seguida brotó sangre y agua." (Jn 19, 34)





El Corazón Sacratísimo de Jesús manifiesta el inmenso amor de Dios a la humanidad. 

San Juan nos enseña que Dios nos amó primero; en consecuencia, nosotros hemos de corresponder amándolo también. 

Nuestra actitud ante el Corazón de Jesús ha de ser:
1.- De amor, porque Él nos ama.
2.- Y de reparación, por tantas veces que le hemos ofendido.


D. Marvin Mundo

miércoles, 6 de junio de 2012

La Moralidad de los Actos Humanos


Querid@ amig@!
Quizá hayas escuchado el término moral. Pero ¿Qué es la moral? Podemos decir que la moral, es un juicio que califica todos los actos humanos, juzgándolos como buenos o malos. Considero que es necesario que distingamos primero los actos humanos de los actos del hombre. 
Los actos del hombre son aquellos actos en los que no interviene directamente la libertad de la persona, por ejemplo: la digestión, la circulación de la sangre, incluso la respiración y el parpadeo, estos actos mencionados no elegimos si realizarlos o no, simplemente se dan en todo ser humano como necesarios para su sobrevivencia, sin intervención de la libertad. Los actos humanos en cambio son aquellos en los que sí interviene la libertad, estos actos están bajo el libre albedrío de la persona, ella puede elegir/decidir hacerlos o no. Ahora bien, la persona humana ¿tiene libertad? La persona humana es capaz de elegir entre lo que hace y lo que no hace. Su libertad es el que lo hace superior a los animales, porque piensa y razona lo que hace, no simplemente lo hace por instinto. Sin embargo no es dueña absoluta de sí misma, ha sido creada por Dios, su ser y su existencia es un don, un regalo de Dios, puesto que ningún hombre se da la existencia a sí mismo; “somos hechura suya” nos enseña san Pablo en su carta a los Efesios 2, 10. Algo que hay que tener en cuenta es que el hombre es responsable ante Dios de lo que hace, de la forma o manera de cómo emplea su libertad. Cuando el acto realizado libremente se hace conforme al ser mismo de la persona humana, conforme al querer de Dios, siempre es bueno, sin embargo cuando se hace solo para el propio bien egoísta de la persona se encamina hacia el mal.
Cuando las obras de la persona concuerdan con ese orden propio puesto en él por Dios, son obras buenas. El mal moral no es sino una ruptura y una profunda división entre el ser de la persona y sus actos.
Por tanto, Dios que es la Bondad Suprema nos ha creado buenos y nos llama al bien; el mal se da por una errónea decisión de la libertad que puede elegir el mal, aunque no es lo propio de ella.