Pastoral Universitaria

La aventura comienza.

Primer Encuentro de Universitarios

Ellos son el grano de mostaza que pronto se convertirán en un árbol frondoso.

Promoviendo la Pastoral Universitaria

El encuentro en San Pedro La Laguna fue una buena experiencia.

Análisis y diálogo

El diálogo y el análisis es importante en el conocimiento, transmisión y defensa de la fe.

¡Vamos a Río!

Nuestra Iglesia es joven. Lo demuestran los millones de jovenes que estarán junto al Papa en Río de Janeiro.

martes, 30 de abril de 2013

INSPIRACIÓN DE LA BIBLIA Y SU REDACCIÓN


“A la Biblia se le reconoce universalmente una sólida autoridad en el plano ético, así como también ha tenido y mantiene una notable influencia en el arte, el cine o la creación literaria. No pocos críticos consideran a la literatura bíblica como el principal resorte para la representación de la realidad en la cultura occidental. (…) Pero la Biblia no es un simple monumento de interés cultural, sino que es, sobre todo, un libro religioso que responde a las grandes preguntas que, de un modo u otro, todo hombre se plantea” (Francisco Varo; Las claves de la Biblia; p. 11).
Ahora bien, ¿por qué esta notable influencia de la Biblia en nuestra cultura y en nuestras vidas? Ningún libro, por ingente y científico que fuera, ha ejercido tanto como la Biblia y se ha mantenido por casi dos milenios (y eso si hablamos solo del N. T.). La respuesta es esta: “hombres movidos por el Espíritu Santo, han  hablado de parte de Dios” (2 p. 1, 21b), por iniciativa de Dios. Como se ve, aquí concurren tanto el hombre con sus facultades como Dios. Por un lado, Dios mismo escribe lo que quiere decir (Dt 9, 10), pero por otro, manda a los hombres que escriban sus palabras para enviarla a todo el orbe (Ap 1, 11; 14, 13) que son sus verdaderas palabras (Ibíd 19, 9; 21,5) y que unos hombres dan ¡fe de ello! (2 P 1, 18; 1 Jn 1, 1) así como un notario—por poner un ejemplo, y como tal quedándose corto—da fe de unas palabras que los contrayentes se dicen el uno al otro (Art. 99 código civil). Y esto en todos los tiempos; porque “la historia es un ininterrumpido reponer fundamentos y retejar techos para la casa de la vida humana” (Olegario Gonzáles de Cardedal; Rátzinger y Juan Pablo II; p. 186) con—y principalmente—la ayuda de Dios. Así, los hombres “narran los hechos y disciernen intervenciones divinas”; proponen verdad (revelación de Dios en Cristo) y verdades (las consecuencias que implican o se derivan de ella)”; “crean formas de vida”; acogen o suscitan y sostienen esperanzas humanas” y, finalmente “anuncian las promesas divinas (Ibíd. Pp. 189-196). Esto es, pues, la inspiración divina: Dios que habla al hombre de todos los tiempos en su cotidianidad, y éste acoge y escribe en plena libertad. Así,  “Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo” (Hb 1, 1b) que se encarnó (Jn 1, 14) y entró en nuestra historia.
         

viernes, 19 de abril de 2013

Bienes y Deberes




Queridos amigos y amigas. Hoy quisiera compartir con ustedes una parte de la realidad de nuestra existencia. Ya que todos peregrinamos en esta vida, nos movemos, trabajamos, jugamos, etc. En esos quehaceres cotidianos detengámonos un poco, sentémonos y reflexionemos sobre lo que estamos realizando en nuestra vida; sólo así nos daremos cuenta que no somos los únicos seres sobre esta tierra, sino que hay otras personas con quienes nos encontramos, con necesidades y exigencias iguales o distintas a las nuestras. Por ello debemos regular nuestra conducta humana por dos llamadas distintas de la naturaleza: la nuestra (desde dentro) y la de los demás (desde fuera).

La primera llamada es a partir de nuestro propio ser. Ya que el hombre tiene necesidades primarias  (de alimentarse, dormir…) y secundarias (el vestuario, deporte…). Esto nos lleva a mirar nuestra relación con los demás. A esta dimensión de la conducta humana le llamamos “bienes”. Ahora bien ¿qué significa el concepto bien? Aristóteles lo ha definido como “lo que todos apetecen o desean”. Toda persona humana tiene este deseo, nos atraen muchas cosas; pero la elección de todo ello ha de ser a partir del uso de la capacidad de la inteligencia. Es decir, desear aquello que nos apetece con el desarrollo de nuestra inteligencia y no por nuestros instintos (que es propio de los animales). Por ejemplo: el dinero y la comida son un bien, pero el dinero no es comestible pero puede proporcionar comestible; en esa medida es un bien en relación con la inteligencia humana (lo que un animal es incapaz de captar la relación entre el dinero y la comida).

Por otro lado, está la llamada que dirigen las personas y cosas que nos rodean; con los mismos derechos, necesidades y el cuidado al igual que nosotros. Esto nos lleva a cuestionarnos e imponernos obligaciones en la vida, es decir: nuestros deberes frente a las realidades que nos rodean. Hemos dicho que los seres irracionales, solo sienten la voz de sus instintos, pero los hombres oímos también voces de los seres que nos rodean.  Le es propio del hombre sentirse obligado por esas voces. Se preguntará ¿por qué? Porque estamos dotados de inteligencia y voluntad, por lo cual, llegamos a conocer cómo son las cosas, y por eso, nos sentimos obligados a tratarlas con respeto. Por ejemplo: un hombre normal y consciente no puede comer tranquilo, mientras tiene al lado a otro hombre hambriento; sabe lo que siente y necesita, le condiciona y le obliga.

Por tanto, los bienes nos atraen y los deberes nos obligan. Para llevar a cabo hemos de formar nuestra conducta como un arte de conjugar bienes y deberes, de poner cada cosa en su sitio, de poner orden en los amores cotidianos. Una regla de oro (de doble dimensión) que nos ayuda a alcanzar nuestros bienes y a realizar nuestros deberes es: la primera en forma pasiva o neutral en la vida es no hacer a otro lo que a ti no te gustaría que te hicieran; la otra forma es activa y muy exigente, hacer a otros lo que a ti te gustaría que te hicieran. Este adagio refleja e ilumina nuestros bienes y deberes para consigo mismo y para los demás.  


Diego Mendoza D.

lunes, 4 de marzo de 2013

Sede Vacante



Sede Vacante se refiere al período en que la Iglesia se queda sin Papa, ya sea por la muerte del que ejercía el papado hasta el momento, ya sea -como ahora- por la renuncia del pontífice. Termina cuando ha sido electo un nuevo Papa.

Es un tiempo para comprender de modo más claro y perfecto que el Sumo Pastor de la Iglesia es Cristo, y que el Papa es su Vicario, es quien hace sus veces en la tierra. Cristo mismo se lo dijo a Pedro -el primer Papa- "apacienta mis ovejas (...) apacienta mis corderos" (Cfr. Jn 21, 15-17).

Jesús da a Pedro y sus sucesores el encargo de pastorear, de apacentar ovejas que son suyas, y los papas lo han hecho, hasta nuestros días, con esa clara conciencia.

Unámonos más a la Iglesia universal en éstos días en los que esperamos con ilusión al nuevo Papa, al cual queremos desde ya, y por el cual hemos estado rezando. Rezamos por él y lo queremos porque él es "el dulce Cristo en la tierra" (Sta. Catalina de Siena).


miércoles, 23 de enero de 2013

A propósito del abuso de las tecnologías

  • Corremos le riesgo de "sumergirnos" en un mundo que nos aparta de la realidad.
  • Corremos el riesgo de desaprovechar un momento en el que estamos con los amigos o los seres queridos.
  • Corremos el riesgo de estar físicamente en un lugar, pero con la mente en otro "gracias" al ciberespacio.

Un texto Susanna Tamaro (www.almudi.org) es muy significativo al respecto.  Textualmente dice: "Poder hablar con un amigo que anda lejos gracias al correo electrónico o a Skype es un hermoso regalo que nos ofrece la tecnología, no como esa esclavitud de los móviles que trinan en cualquier momento del día. Hoy es imposible, de hecho, cambiar unas palabras con otro ser humano montados en un autobús, en un bar o en un tren, porque, a pesar de estar físicamente cerca, en realidad estamos lejos: el que manda mensajes compulsivamente, el que anda absorto en un videojuego, aquel otro trastornado por la música a toda máquina que le penetra por los auriculares... Tantas tremendas soledades que se rozan sin verse, una junto a la otra."

No perdamos la oportunidad de interactuar con los que están junto a nosotros. Los mass media no deben arrebatarnos esa maravilla de la comunicación interpersonal.

P. Marvin Mundo

domingo, 6 de enero de 2013

FOCUS, un plan para llevar la Nueva evangelización a los universitarios

Fuente: www.romereports.com

Nos alegra saber que no estamos trabajando solos. Hay muchos otros que ya están haciendo lo que nosotros -en nuestro medio- tenemos ilusión de sacar adelante. ¡Nos adentramos a la aventura de la Nueva Evangelización!


sábado, 5 de enero de 2013

¿Qué es el Concilio Vaticano II?


¿Qué es un Concilio?
El Concilio es una reunión del Papa con numerosos obispos del mundo entero (llamados Padres Conciliares), en el que reflexionan sobre cuestiones doctrinales, es decir, sobre los contenidos de la fe, o también, sobre cuestiones disciplinarias.

¿Por qué se llama Concilio Vaticano?
Se llama Concilio Vaticano, porque se realizó en la Ciudad del Vaticano, durante los años 1963 a 1965.

¿Y por qué se le dice segundo?
Es Concilio Vaticano II –segundo-, porque en el año 1869 se realizó ya en la Ciudad del Vaticano un primer concilio, llamado Concilio Vaticano I, de manera que esta ciudad fue, por segunda ocasión, sede de un Concilio.

¿Qué podemos decir entonces del Concilio Vaticano II?
El Concilio Vaticano II, convocado por el  Beato Papa Juan XXIII, y clausurado por el Siervo de Dios, Pablo VI, es el gran acontecimiento de la Santa Iglesia en los últimos tiempos.

¡Cuál era la intención del Papa Juan XXIII al convocar este Concilio?
Este Concilio “pretendió que fuera una especie de "agiornamento", es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.

***

Apertura dialogante
Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.
Un Concilio Ecuménico
Ha sido el concilio más representativo de todos. Muchos cristianos no sólo católicos, sino también ortodoxos y de otras denominaciones protestantes (de las grandes iglesias protestantes históricas). El Concilio dio un nuevo impulso al Ecumenismo: al deseo de unidad de los cristianos separados de la unidad católica de la Iglesia.

Diálogo Interreligioso
También participaron miembros de grandes religiones no cristianas, por ejemplo, judíos.
Otros datos
Constó de cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil Padres Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.

Se propuso actualizar la vida de la Iglesia sin definir ningún dogma. Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc. Recordó el Concilio la llamada universal a la santidad.

El Concilio, además, quiso:
     - Promover el desarrollo de la fe católica.
     - Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
     - Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.

Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos.

Entre los más importantes se encuentran 4 Constituciones: 
4 de diciembre de 1963
Constitución sobre la Sagrada Liturgia 
 
Lumen Gentium
21 de noviembre de 1964 
Constitución dogmática sobre la Iglesia 
 
Gaudium et Spes
7 de diciembre de 1965 
Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual 
 
Dei Verbum
18 de noviembre de 1965 
Constitución dogmática sobre la divina revelación


Las características del Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.

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Propósito:
Comprar un libro con los textos completos del Concilio Vaticano II, y procurar conocer su contenido.


viernes, 14 de septiembre de 2012

Preparándonos para el II Encuentro de Universitarios

Comenzamos la cuenta regresiva y el camino de preparación para el II Encuentro de Universitarios.

El año pasado vivimos la alegre experiencia de realizar el primero, y ahora, apostamos para que éste II Encuentro sea tan provechoso como el primero, o mejor.

Chimaltenango es la sede tentativa, aunque tenemos pendiente de confirmar el lugar exacto.

La dinámica será más o menos la misma -Santa Misa, conferencia, diálogo grupal, convivencia-, aunque ahora, enriquecida con una conferencia más.

El Encuentro de Universitarios quiere ser una ocasión para dar gracias a Dios -mediante la Santa Misa- por el ciclo de estudios que se culmina; un momento de enriquecimiento cultural (ésta vez, a través de dos conferencias: una de carácter teológico, y otra, académico-secular); una oportunidad para crecer en la fe y, finalmente, ocasión para conocer a muchas otros universitarios que, también luchan por prepararse mejor en distintas disciplinas del saber humano.

Encomendamos todo en las manos de nuestro Señor.

M. Mundo

jueves, 6 de septiembre de 2012

Católicos, luchas, abandono de la fe y defensa de la Iglesia

Alejandro Bermúdez nos ofrece alguno "tips" para ser fieles a la fe, luchando, dando razón, y... combatiendo como un soldado en batalla (con respeto, paciencia y humildad), si fuera necesario.

Son unos audios muy valiosos que puedes escuchar aquí:

1.- Las pequeñas apostasías
2.- Los combates del católico
3.- Cómo combatir por la Iglesia

miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Quiénes son los laicos?


Los laicos son los fieles cristianos que viven en medio de la sociedad, y tienen como principal misión la santificación de todas las realidades terrenas o temporales (la familia, el trabajo, el deporte, la cultura, la economía, la política, el entretenimiento, el descanso, etc.) ordenándolo todo para la gloria de Dios.

El laico es, en sentido negativo, el fiel cristiano que no ha recibido la ordenación sacerdotal ni ha profesado votos religiosos.

En virtud del sacramento del bautismo, cumplen en la Iglesia su misión propia y específica que nadie puede sustituir.  Su apostolado no es continuación del apostolado de la Jerarquía de la Iglesia, sino un apostolado específico que nace de su condición de seglares, de hombres y mujeres que viven en medio del mundo para santificarlo a manera de fermento entre la masa.

El laico no debe esperar una delegación, por ejemplo, por parte de su párroco, para sentirse comprometido con la Iglesia.  Él mismo debe ser consciente que tiene un compromiso con la evangelización de la Iglesia en virtud de su bautismo. 

Lo mismo que los ministros ordenados y los consagrados, los laicos también son llamados a la plenitud de la vida cristiana, a la santidad.


 - Los laicos según Lumen gentium, del Concilio Vaticano II

- Los laicos según el Catecismo de la Iglesia Católica

Dcno. Marvin Mundo

domingo, 19 de agosto de 2012

¿Qué es la Pastoral Universitaria?


La Pastoral Universitaria es la acción de la Iglesia que, como su nombre lo indica, se orienta a los estudiantes universitarios y profesionales.

La Santa Madre Iglesia es consciente de que ellos deben ser atendidos de un modo particular, pues debe responder a las inquietudes que éstos plantean, y acompañarlos en medio de un ambiente que muchas veces se aparta de la fe y la moral, o las cuestionan.  

Su objetivo principal es favorecer la presencia de la Iglesia en el ámbito académico superior, con la formación de estudiantes universtiarios y profesionales, que vivan y se expresen como cristianos en la universidad y el ámbito profesional, y que su fe en Cristo sea criterio de actuación en todo: en el estuio, la relación con los demás, el tiempo libre, las iniciativas, la política o actividad cultural, etc; y cuenten con los principios necesarios para anunciar y defender su fe ante un mundo cada vez más secularizado.

Objetivos específicos:
1.- De conocimiento
      a.- Formación doctrinal: Una formación acerca de las verdades de la fe ristiana; fe que debe ser profesada (el credo); celebrada (la liturgia, los sacramentos); vivida (la moral, los mandamientos); y rezada (la oración, el Padre Nuestro).
      b.- Formación espiritual:  Formación acerca de la vida de piedad y la ascética cristiana.
      c.- Formación profesional: Acerca de la persona humana, la sociedad, la familia, el estado, el trabajo, etc. 

2.- De actitud
      a.- Vivir la fe: Que el profesional y estudiante universitario viva con valentía y convicción su fe, sin ningún complejo.  Para vivirla mejor hace falta conocerla mejor.
      b.- Anunciar-comunicar la fe: Que pueda compartir la alegría y el don de la fe a sus compañeros, amigos, colegas... consciente que no puede quedar sólo para sí a Cristo, sino que debe compartirlo y transmitirlo a otro.  "La fe se fortalece dándola" (Cfr. Benedicto XVI)
      c.- Defender la fe: Que sea capaz de proclamar y defender su fe ante un ambiente hostil a la fe, ante un mundo alejado de Dios; que pueda aclarar cuando sea necesario ante los no creyentes y personas que no comprenden correctamente la fe.

Dudas, preguntas, sugerencias, inquietudes:  universitariosconfe7@gmail.com