Pastoral Universitaria

La aventura comienza.

Primer Encuentro de Universitarios

Ellos son el grano de mostaza que pronto se convertirán en un árbol frondoso.

Promoviendo la Pastoral Universitaria

El encuentro en San Pedro La Laguna fue una buena experiencia.

Análisis y diálogo

El diálogo y el análisis es importante en el conocimiento, transmisión y defensa de la fe.

¡Vamos a Río!

Nuestra Iglesia es joven. Lo demuestran los millones de jovenes que estarán junto al Papa en Río de Janeiro.

martes, 30 de julio de 2013

¿Cómo nació Jesús?

Buscaremos hoy dar respuesta a si el nacimiento de Jesús fue como el todo hombre.


La tradición de la Iglesia ha transmitido desde los primeros siglos el carácter sobrenatural del nacimiento de Cristo.

Ya los evangelios de la infancia lo atestiguan: Sn Mateo en su evangelio dice: “Su madre, María, … se encontró en cinta por obra del Espíritu Santo… ” (Mt 1, 18) “… hasta que ella dio a luz un hijo, a quien puso por nombre Jesús” (Mt 1, 25).

San Lucas nos narra: “Mientras estaba allí, se le cumplieron los días del alumbramiento y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue” (Lc 2, 6-7)

Estos evangelios nos muestran con sencillez y claridad  el gran misterio del nacimiento de Jesús. De estos testimonios la Iglesia se ha servido para proclamar el nacimiento natural y a la vez sobrenatural de Cristo.

A finales del s. II San Ireneo señala que el parto fue sin dolor y Clemente de Alejandría, afirma que el nacimiento de Jesús fue virginal.

En un texto atribuido a San Gregorio Taumaturgo dice: “al nacer (Cristo) conservó el seno y la virginidad inmaculados, para que la inaudita naturaleza de este parto fuera para nosotros el signo de un gran misterio”

Esta tradición ha sido sancionada también por el Magisterio afirmando que María fue virgen antes del parto, en el parto y después del parto. Con ello se ha profundizado en la Maternidad Virginal de María.


Vemos pues, que Jesús nació verdaderamente como todo hombre del seno de su madre María, pero de una manera milagrosa en donde se mantuvo intacta la virginidad de su madre, un parto milagroso y sobrenatural.

lunes, 22 de julio de 2013

Indulgencia Plenaria en la JMJ Río 2013


¿Indulgencia?
Del latín indulgentia, significa bondad, benevolencia, gracia, favor, perdón, remisión.
Indulgencia plenaria significa que la pena debida por el pecado cometido queda completamente perdonada.  No significa perdonar los pecados, para eso está el Sacramento del Perdón (Confesión).
Los pecados son perdonados en la Confesión.
La pena debida por el pecado, queda perdonada con la penitencia que nos imponen en la confesión, con obras de caridad, con la mortificación, o bien, con las indulgencias, parciales o plenarias.
La Indulgencia exige la Confesión.  

¿Cómo se consigue?
Para los peregrinos: participando activamente en cada actividad prevista en la Jornada.
Para quienes no estamos presente físicamente en la Jornada: Siguiendo en directo la transmisión de los grandes eventos (Misa de inauguración, el Vía Crucis, la Vigilia del sábado, o la Misa de Clausura y envío del domingo 28) por radio, televisión, Internet, etc. No se trata de perdonar pecados por medio de Twitter, como erróneamente divulgaron algunos medios.

¿Requisitos?
Procurar confesarse, al menos, una semana antes o después de estos grandes eventos. De preferencia, antes.
Recibir la comunión.
Rezar por la salud y las intenciones del Papa
Y, en el Año de la fe, conviene rezar el Credo.

P. Marvin Mundo

lunes, 15 de julio de 2013

PAPA FRANCISCO: Un pequeño esbozo



- Es el primer Papa Latinoamericano.
- Es el primer Papa jesuita (de la Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola).
- Es el primer Papa que se llama Francisco, inspirado en San Francisco de Asís, el santo que "se casó con la dama pobreza".
- Es el Papa que pidió la oración y la bendición de sus fieles el día de su elección.
- Es el Papa que "ha tendido un puente entre el Papa y el pueblo" (Cardenal Amigo).
- Es el Papa cercano, algunos le llaman "el nuevo papa Juan XXIII".
- Es el Papa que quiere "una Iglesia pobre para los pobres".
- Es el Papa que mandó reparar sus zapatos para poder seguir utilizándoles hasta el último momento.
- Es el Papa que antes de ser electo utilizaba el transporte público, y luego de ser electo viajó en un mismo bus junto a los cardenales.
- Es el Papa que pronuncia pequeñas homilías cada día.
- Es el Papa que habla con mucha sencillez.
- Es el Papa que interrumpe el guión para enfatizar una idea haciéndola más incisiva.
- Es el Papa que posee un gran humor y que constantemente arrebata aplausos.
- Es el Papa que ha conquistado los medios de comunicación.
- Es el Papa Dios nos ha dado.
- Es el Papa... ¡nuestro querido Papa Francisco!
¡Dios sea bendito!


P. Marvin Mundo

martes, 30 de abril de 2013

EL BIEN COMÚN



En el contexto donde vivimos existen muchas realidades de vida con abismal de diferencias entre sí. Cada día nos damos cuenta del avance del desarrollo de muchos pueblos gracias al avance de las técnicas y de las ciencias, pero también percibimos grandes desgracias y desalientos de vida de muchas personas. Esto nos induce a una profunda reflexión enraizada desde la misma realidad humana, es decir, desde la civilización y la comunidad que nos vio nacer y preguntarse, ¿qué he hecho por el bien de los demás? ¿He buscado el bien de mi comunidad?...

Es necesario preguntar, ¿qué es el bien común? El bien común es el bien de ese “todos nosotros”, es decir, formado por personas, familias y por grupos sociales que están en comunidad. El bien común abarca a todos. Es el bien de ese “nosotros”. El bien común es la caridad que se debe practicar. No es un bien que se busca por sí mismo, sino para las personas que forman parte de la comunidad social y que sólo en ella pueden conseguir su bien realmente y de modo eficaz, el cual, implica satisfacer las necesidades. El bien común debe de manifestarse en el vivir social de las personas. Con mayor razón, el bien que no se consigue individualmente se sirve y se apoya en los beneficios que proporciona el bien común.   El bien común no disminuye ni elimina al bien individual, sino que lo ayuda para su realización en comunidad.  

                Desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia y caridad. Se ama al prójimo tanto más eficazmente, cuanto más se trabaja por un bien común que responda también a sus necesidades reales. Es un gran desafío para las personas, familias, instituciones, entre otros, alcanzar el bien común; ya que es un desafío que nos compromete a todos. Es un deber de toda persona humana según sus capacidades y posibilidades dentro de la comunidad.  

El compromiso por el bien común va más allá de los compromisos meramente políticos o aquellos compromisos que se suspenden en las organizaciones del gobierno o en cualquier ONG. Es necesario que la labor que hay que realizar progrese armoniosamente en vista del bien común, porque éste no está para engendrar miserias comunitarias que siempre son retrocesos para la humanidad, sino para alcanzar un progreso verdaderamente digno de la persona humana. Por tanto, esforzarse por buscar el bien común es alcanzar los deseos y esperanzas fundamentales de las personas, de las familias y de la comunidad. Por eso, todo cristiano está llamado a la consecución de este bien. 

                ¿Por qué no se logra el bien común que tanta falta hace? En una cultura enferma de valores humanos, vestido de materialismo y hundido en el individualismo, no logra el bien común porque muchas personas solo buscan el interés personal aprovechándose de los bienes que en justicia pertenecen a los otros; porque los encargados de muchas instituciones que supuestamente están al servicio de la comunidad se apropian de los beneficios con destinos para solventar necesidades de la comunidad… No cabe duda, el hombre que no se interesa por el bien común es un hombre sin aspiraciones de una comunidad más humana y fraterna.

                Para terminar, en una sociedad globalizada y marcada por grandes diferencias sociales, es necesario que cada persona practique la caridad, que supere los deberes de justicia y que vive los valores cristianos y humanos. La sociedad actual logra un verdadero desarrollo sólo cuando las personas estén en apertura hacia los demás superando los intereses personales y que nadie permanezca indiferente antes las necesidades del otro.

INSPIRACIÓN DE LA BIBLIA Y SU REDACCIÓN


“A la Biblia se le reconoce universalmente una sólida autoridad en el plano ético, así como también ha tenido y mantiene una notable influencia en el arte, el cine o la creación literaria. No pocos críticos consideran a la literatura bíblica como el principal resorte para la representación de la realidad en la cultura occidental. (…) Pero la Biblia no es un simple monumento de interés cultural, sino que es, sobre todo, un libro religioso que responde a las grandes preguntas que, de un modo u otro, todo hombre se plantea” (Francisco Varo; Las claves de la Biblia; p. 11).
Ahora bien, ¿por qué esta notable influencia de la Biblia en nuestra cultura y en nuestras vidas? Ningún libro, por ingente y científico que fuera, ha ejercido tanto como la Biblia y se ha mantenido por casi dos milenios (y eso si hablamos solo del N. T.). La respuesta es esta: “hombres movidos por el Espíritu Santo, han  hablado de parte de Dios” (2 p. 1, 21b), por iniciativa de Dios. Como se ve, aquí concurren tanto el hombre con sus facultades como Dios. Por un lado, Dios mismo escribe lo que quiere decir (Dt 9, 10), pero por otro, manda a los hombres que escriban sus palabras para enviarla a todo el orbe (Ap 1, 11; 14, 13) que son sus verdaderas palabras (Ibíd 19, 9; 21,5) y que unos hombres dan ¡fe de ello! (2 P 1, 18; 1 Jn 1, 1) así como un notario—por poner un ejemplo, y como tal quedándose corto—da fe de unas palabras que los contrayentes se dicen el uno al otro (Art. 99 código civil). Y esto en todos los tiempos; porque “la historia es un ininterrumpido reponer fundamentos y retejar techos para la casa de la vida humana” (Olegario Gonzáles de Cardedal; Rátzinger y Juan Pablo II; p. 186) con—y principalmente—la ayuda de Dios. Así, los hombres “narran los hechos y disciernen intervenciones divinas”; proponen verdad (revelación de Dios en Cristo) y verdades (las consecuencias que implican o se derivan de ella)”; “crean formas de vida”; acogen o suscitan y sostienen esperanzas humanas” y, finalmente “anuncian las promesas divinas (Ibíd. Pp. 189-196). Esto es, pues, la inspiración divina: Dios que habla al hombre de todos los tiempos en su cotidianidad, y éste acoge y escribe en plena libertad. Así,  “Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo” (Hb 1, 1b) que se encarnó (Jn 1, 14) y entró en nuestra historia.
         

viernes, 19 de abril de 2013

Bienes y Deberes




Queridos amigos y amigas. Hoy quisiera compartir con ustedes una parte de la realidad de nuestra existencia. Ya que todos peregrinamos en esta vida, nos movemos, trabajamos, jugamos, etc. En esos quehaceres cotidianos detengámonos un poco, sentémonos y reflexionemos sobre lo que estamos realizando en nuestra vida; sólo así nos daremos cuenta que no somos los únicos seres sobre esta tierra, sino que hay otras personas con quienes nos encontramos, con necesidades y exigencias iguales o distintas a las nuestras. Por ello debemos regular nuestra conducta humana por dos llamadas distintas de la naturaleza: la nuestra (desde dentro) y la de los demás (desde fuera).

La primera llamada es a partir de nuestro propio ser. Ya que el hombre tiene necesidades primarias  (de alimentarse, dormir…) y secundarias (el vestuario, deporte…). Esto nos lleva a mirar nuestra relación con los demás. A esta dimensión de la conducta humana le llamamos “bienes”. Ahora bien ¿qué significa el concepto bien? Aristóteles lo ha definido como “lo que todos apetecen o desean”. Toda persona humana tiene este deseo, nos atraen muchas cosas; pero la elección de todo ello ha de ser a partir del uso de la capacidad de la inteligencia. Es decir, desear aquello que nos apetece con el desarrollo de nuestra inteligencia y no por nuestros instintos (que es propio de los animales). Por ejemplo: el dinero y la comida son un bien, pero el dinero no es comestible pero puede proporcionar comestible; en esa medida es un bien en relación con la inteligencia humana (lo que un animal es incapaz de captar la relación entre el dinero y la comida).

Por otro lado, está la llamada que dirigen las personas y cosas que nos rodean; con los mismos derechos, necesidades y el cuidado al igual que nosotros. Esto nos lleva a cuestionarnos e imponernos obligaciones en la vida, es decir: nuestros deberes frente a las realidades que nos rodean. Hemos dicho que los seres irracionales, solo sienten la voz de sus instintos, pero los hombres oímos también voces de los seres que nos rodean.  Le es propio del hombre sentirse obligado por esas voces. Se preguntará ¿por qué? Porque estamos dotados de inteligencia y voluntad, por lo cual, llegamos a conocer cómo son las cosas, y por eso, nos sentimos obligados a tratarlas con respeto. Por ejemplo: un hombre normal y consciente no puede comer tranquilo, mientras tiene al lado a otro hombre hambriento; sabe lo que siente y necesita, le condiciona y le obliga.

Por tanto, los bienes nos atraen y los deberes nos obligan. Para llevar a cabo hemos de formar nuestra conducta como un arte de conjugar bienes y deberes, de poner cada cosa en su sitio, de poner orden en los amores cotidianos. Una regla de oro (de doble dimensión) que nos ayuda a alcanzar nuestros bienes y a realizar nuestros deberes es: la primera en forma pasiva o neutral en la vida es no hacer a otro lo que a ti no te gustaría que te hicieran; la otra forma es activa y muy exigente, hacer a otros lo que a ti te gustaría que te hicieran. Este adagio refleja e ilumina nuestros bienes y deberes para consigo mismo y para los demás.  


Diego Mendoza D.

lunes, 4 de marzo de 2013

Sede Vacante



Sede Vacante se refiere al período en que la Iglesia se queda sin Papa, ya sea por la muerte del que ejercía el papado hasta el momento, ya sea -como ahora- por la renuncia del pontífice. Termina cuando ha sido electo un nuevo Papa.

Es un tiempo para comprender de modo más claro y perfecto que el Sumo Pastor de la Iglesia es Cristo, y que el Papa es su Vicario, es quien hace sus veces en la tierra. Cristo mismo se lo dijo a Pedro -el primer Papa- "apacienta mis ovejas (...) apacienta mis corderos" (Cfr. Jn 21, 15-17).

Jesús da a Pedro y sus sucesores el encargo de pastorear, de apacentar ovejas que son suyas, y los papas lo han hecho, hasta nuestros días, con esa clara conciencia.

Unámonos más a la Iglesia universal en éstos días en los que esperamos con ilusión al nuevo Papa, al cual queremos desde ya, y por el cual hemos estado rezando. Rezamos por él y lo queremos porque él es "el dulce Cristo en la tierra" (Sta. Catalina de Siena).


miércoles, 23 de enero de 2013

A propósito del abuso de las tecnologías

  • Corremos le riesgo de "sumergirnos" en un mundo que nos aparta de la realidad.
  • Corremos el riesgo de desaprovechar un momento en el que estamos con los amigos o los seres queridos.
  • Corremos el riesgo de estar físicamente en un lugar, pero con la mente en otro "gracias" al ciberespacio.

Un texto Susanna Tamaro (www.almudi.org) es muy significativo al respecto.  Textualmente dice: "Poder hablar con un amigo que anda lejos gracias al correo electrónico o a Skype es un hermoso regalo que nos ofrece la tecnología, no como esa esclavitud de los móviles que trinan en cualquier momento del día. Hoy es imposible, de hecho, cambiar unas palabras con otro ser humano montados en un autobús, en un bar o en un tren, porque, a pesar de estar físicamente cerca, en realidad estamos lejos: el que manda mensajes compulsivamente, el que anda absorto en un videojuego, aquel otro trastornado por la música a toda máquina que le penetra por los auriculares... Tantas tremendas soledades que se rozan sin verse, una junto a la otra."

No perdamos la oportunidad de interactuar con los que están junto a nosotros. Los mass media no deben arrebatarnos esa maravilla de la comunicación interpersonal.

P. Marvin Mundo

domingo, 6 de enero de 2013

FOCUS, un plan para llevar la Nueva evangelización a los universitarios

Fuente: www.romereports.com

Nos alegra saber que no estamos trabajando solos. Hay muchos otros que ya están haciendo lo que nosotros -en nuestro medio- tenemos ilusión de sacar adelante. ¡Nos adentramos a la aventura de la Nueva Evangelización!


sábado, 5 de enero de 2013

¿Qué es el Concilio Vaticano II?


¿Qué es un Concilio?
El Concilio es una reunión del Papa con numerosos obispos del mundo entero (llamados Padres Conciliares), en el que reflexionan sobre cuestiones doctrinales, es decir, sobre los contenidos de la fe, o también, sobre cuestiones disciplinarias.

¿Por qué se llama Concilio Vaticano?
Se llama Concilio Vaticano, porque se realizó en la Ciudad del Vaticano, durante los años 1963 a 1965.

¿Y por qué se le dice segundo?
Es Concilio Vaticano II –segundo-, porque en el año 1869 se realizó ya en la Ciudad del Vaticano un primer concilio, llamado Concilio Vaticano I, de manera que esta ciudad fue, por segunda ocasión, sede de un Concilio.

¿Qué podemos decir entonces del Concilio Vaticano II?
El Concilio Vaticano II, convocado por el  Beato Papa Juan XXIII, y clausurado por el Siervo de Dios, Pablo VI, es el gran acontecimiento de la Santa Iglesia en los últimos tiempos.

¡Cuál era la intención del Papa Juan XXIII al convocar este Concilio?
Este Concilio “pretendió que fuera una especie de "agiornamento", es decir, una puesta al día de la Iglesia, renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades.

***

Apertura dialogante
Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso con nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas.
Un Concilio Ecuménico
Ha sido el concilio más representativo de todos. Muchos cristianos no sólo católicos, sino también ortodoxos y de otras denominaciones protestantes (de las grandes iglesias protestantes históricas). El Concilio dio un nuevo impulso al Ecumenismo: al deseo de unidad de los cristianos separados de la unidad católica de la Iglesia.

Diálogo Interreligioso
También participaron miembros de grandes religiones no cristianas, por ejemplo, judíos.
Otros datos
Constó de cuatro etapas, con una media de asistencia de unos dos mil Padres Conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas.

Se propuso actualizar la vida de la Iglesia sin definir ningún dogma. Trató de la Iglesia, la Revelación, la Liturgia, la libertad religiosa, etc. Recordó el Concilio la llamada universal a la santidad.

El Concilio, además, quiso:
     - Promover el desarrollo de la fe católica.
     - Lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles.
     - Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo.

Tras un largo trabajo concluyó en 16 documentos.

Entre los más importantes se encuentran 4 Constituciones: 
4 de diciembre de 1963
Constitución sobre la Sagrada Liturgia 
 
Lumen Gentium
21 de noviembre de 1964 
Constitución dogmática sobre la Iglesia 
 
Gaudium et Spes
7 de diciembre de 1965 
Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual 
 
Dei Verbum
18 de noviembre de 1965 
Constitución dogmática sobre la divina revelación


Las características del Concilio Vaticano II, son Renovación y Tradición.

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Propósito:
Comprar un libro con los textos completos del Concilio Vaticano II, y procurar conocer su contenido.